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American NationFreeman-Custis ExpeditionIn Spanish
IX. Naturalista (Spanish)
XI. Reacciones espanolas (Span
 

X. Recelos espanoles (Spanish)

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además la otra cosa, por cierto, es que eso tiene lugar en medio de una quasi-guerra con España, la conspiración de Burr. Jefferson parecía como que estuviera contento de no llamar la atención a ella. El National Intelligencer,que era el periódico de la administración, no incluyó nunca ni una sola línea sobre eso. Si bien publicó un artículo en primera página sobre todo el asunto del enfrentamiento de las fuerzas armadas en el suroeste, y la conspiración de Burr, y lo demás, nunca mencionó ni una vez la expedición exploradora.

La Gran Excursión del Suroeste fue, pues, preparada para ser lanzada en la primavera de 1806. Durante esa primavera de 1806 hubo algunos intercambios de última hora entre Jefferson y William Dunbar sobre los objetivos de la Expedición. Aquellos intercambios tenían que ver con un problema muy serio que había surgido en 1805 y 1806 y que era la oposición española a la investigación.

Los españoles, por ejemplo, se negaron a emitir un pasaporte, que había pedido Jefferson, para esta expedición. Los oficiales españoles, de hecho, estaban francamente horrorizados de que los americanos fueran a explorar en el borde de sus asentamientos, y colonias establecidas en el suroeste por dos cientos años.

También estaban animados en su horror debido a las acciones de un escurridizo agente secreto, el general James Wilkinson, quien simultaneamente era general de rango en el ejército americano y también agente secreto número trece  que trabajaba para España.

Wilkinson, en esa capacidad, pasó los años 1805 y 1806 enviando cartas a Thomas Jefferson, animándolo en sus designios de explorar el suroeste, describiendo para Jefferson cuan maravilloso era el campo de maravillosas producciones. Diciendo que el río Red encabezaba el terreno volcánico, y las montañas de sal, o en parte de sal. Remitió a la administración descripciones de unicornios, de masas gigantes de metal en los llanos sureños que todos pensaban eran grandes masas de plata o posiblemente platino. De hecho, resultaron ser meteoritos; uno de ellos fue recuperado de los llanos en 1810 por comerciantes americanos y resultó ser un gigantesco meteorito de casi dos toneladas de peso.

Pero todo esto eran cosas que nadie tenía ningún modo de explicar en ese tiempo, y Jefferson, siempre intensamente curioso por las curiosidades del oeste, fue en realidad estimulado en su interés del suroeste por estas descripciones que James Wilkinson y otros enviaban--había un gran número de otras personas que le mandaron descripciones de la área en 1805 y 1806.

Wilkinson, al mismo tiempo, animaba a los españoles a intentar capturar y parar estas exploraciones americanas en el oeste. En realidad dijo a los españoles que debían intentar mandar un contingente de tropas para capturar a Meriwether Lewis y William Clark, y dijo a los españoles y no en términos inciertos que, si Jefferson mandaba una expedición exploradora al suroeste no debían de ningún modo permitir que esa expedición penetrara en Santa Fe porque, dijo Wilkinson, si lo hacen, se dan cuenta ustedes, que el espíritu revolucionario de la época va a tomarles la delantera.

--Dan Flores

IX. Naturalista (Spanish)
XI. Reacciones espanolas (Span


 
From Discovering Lewis & Clark ®, http://www.lewis-clark.org © 1998-2014
by The Lewis and Clark Fort Mandan Foundation, Washburn, North Dakota.
Journal excerpts are from The Journals of the Lewis and Clark Expedition, edited by Gary E. Moulton
13 vols. (Lincoln: University of Nebraska Press, 1983-2001)